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La Historia de la Estenotipia

La historia del Estenógrafo se remonta a mediados del siglo XIX. En los tiempos de los grandes inventores norteamericanos, cuando justamente fruto de la utilización práctica de los avances científicos y tecnológicos, se construyeron las grandes fortunas de quienes encarnaron "el sueño americano".

Entre 1868 y la mitad de la década de los 40 en este siglo, 36 inventores intervinieron en el desarrollo de una máquina capaz de reemplazar a la taquigrafía manual con excelentes resultados. Hubo tres invenciones similares en Francia, Japón y la entonces Unión Soviética. Estas eran la Palantype, la Sokutaipu y la CTM-2, sin embargo la patente de la primera versión fué concedida en 1879 a Miles M. Bartholomew, en el estado de Illinois, U.S.A. En 1885, George Core Anderson fue el primero en crear un mecanismo capaz de escribir una palabra con un solo toque.

En cualquier caso, el punto de no retorno fué la participación de Ward Store Ireland, un hombre joven muy persistente y creativo, comparable a la de Thomas Alba Edison, quien fue capaz de diseñar un teclado cuyas teclas no excediera el número de dedos, consiguiendo un mayor rendimiento con un mínimo de pulsaciones, lo que patentó en 1910.

El paso siguiente fue construir una compañía, Universal Stenotype, donde un grupo de 30 profesores se reunieron en una fábrica para recibir aprender sobre los principios de la estenografía y el funcionamiento de la máquina en forma directa del fundador de la compañía, Ward Store Irlanda.

A comienzos de 1913 se entrenó a un grupo de estenotipistas para participar en un concurso de velocidad en la Asociación Nacional de Taquígrafos. Ireland envió un equipo de por nueve estudiantes de 15 a 19 años, que compartieron con otros 30 taquígrafos, logrando todos los premios con velocidad sorprendente: 150 a 260 palabras por minuto.

Entre 1950 y 1960, en los tribunales norteamericanos convivieron los dos sistemas: taquigrafía y Estenotipia, en los 70’s se deja de lado la taquigrafía, al punto que las escuelas que la enseñaban también advirtieron la nueva posibilidad de esta tecnología más eficiente, en manos de una nueva disciplina profesional.

En la actualidad, la interacción del estenógrafo y computadora ha sumado productividad a la ya eficiente estenografía, hasta conseguir traducción directa.

La tecnología de la estenotipia moderna es la clave para una transcripción rápida y precisa.
Max Cumsille, Esteno Chile